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En el 2001, como parte de las actividades realizadas en el Departamento del Registro Nacional de Archivos del Archivo General de la Nación, la entonces Directora del AGN, Dra. Stella González Cicero, con la anuencia del Arzobispado de Oaxaca, acordaron dar inicio al proyecto de rescate y organización de archivos parroquiales en esta entidad, comenzando en el mes de agosto y septiembre con las parroquias de Yanhuitlán y las de San Pedro y San Pablo Etla.

Una segunda fase tuvo el propósito de registrar e inventariar las parroquias de los Decanatos de Oriente y del Decanato de Nochixtlán.

Del 8 al 12 de octubre de 2001 se hizo el rescate, organización y elaboración de los inventarios de seis parroquias del Decanato Oriente: Santa María Ixcotel; Santa María Jalatlaco; Los Siete Príncipes; San Sebastián Tutla; Nuestra Señora de la Merced y la Parroquia de Perpetua y Felicitas.

Del 29 de noviembre al 2 de diciembre del mismo año se hizo el rescate, organización y elaboración de los inventarios de cinco parroquias que integran dicho Decanato: San Pablo Mitla; San Jerónimo Tlacochahuaya; Tlacolula y San Juan Teitipac.

Los participantes del trabajo realizado entre octubre de ese año, incluyeron personal del Archivo General de la nación, del Arzobispado de México y de las parroquias, especialmente los encargados de cada archivo. La metodología de organización archivística parroquial fue enseñada por Jorge Garibay Álvarez, maestro y formador de múltiples generaciones dedicadas a los archivos eclesiásticos en México.

El resultado de las tareas que se llevaron a cabo en 2001 en Oaxaca fueron documentadas y archivadas en el acervo del Registro Nacional de Archivos del AGN, tal como se hacía cada vez que la Institución rescataba archivos o recibía inventarios de los archivos públicos y privados del país.

El programa de archivos parroquiales del Archivo General de la Nación inició en la década de los 70 y 80 del siglo XX a partir de la creación del Sistema Nacional de Archivos.

En particular, la experiencia del rescate de archivos en Oaxaca en 2001, hace recordar momentos de diálogo con las autoridades eclesiásticas locales, los párrocos y secretarias de los archivos, pero también, hace pensar en días memorables como el término de la jornada en el archivo de Tlacochahuaya, en el que su atrio se transformó en punto de reunión de un encuentro de bandas de música de la región. Por su parte, la organización de los documentos en dos series principales (Sacramental y Disciplinar), fueron la fórmula perfecta para transformar la teoría en historias reales, que se leían en el momento de tocar los papeles para ordenarlos. Entre ellos, las visitas pastorales hacían descubrir testimonios invaluables en los que los Padres escribieron y han escrito por décadas las crónicas de sus recorridos por las poblaciones de su jurisdicción y han registrado, formas antiguas de celebración de los santos y de las festividades religiosas, que en muchos casos siguen vivas y se han transformado con el tiempo. Finalmente, durante las jornadas de rescate de los archivos, quienes participamos en el equipo de trabajo fuimos invitados en más de una ocasión a la mesa del comedor de la iglesia, espacio sagrado en el que se revela esta imagen de las instituciones religiosas como centros que, por naturaleza, son autosuficientes y en cuyos manteles blancos, seguramente almidonados, compartimos los alimentos preparados con ingredientes frescos, incluyendo gallinas de corral, frutos de los huertos y chocolate casero.

A casi medio siglo del inicio de los rescates de archivos en México, resulta fundamental pensar en los retos que tendrá en los próximos meses del 2020 el Registro Nacional de Archivos, para consolidarse en el marco de la Ley General de Archivos vigente y de la Ley Estatal de Archivos que también entrará en vigor en el Estado de Oaxaca una vez publicada en el Diario Oficial y a partir de que se definan las bases para que el Registro comience a operar a nivel nacional, de forma articulada con Estados y Municipios, para documentar el estado que guardan los acervos públicos y privados, civiles y religiosos.

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Febrero de 2020. Año 8, número 1
Editor responsable: Yolia Tortolero Cervantes
La reproducción total o parcial de este ejemplar requiere permiso del editor (yoliatortolero@gmail.com).
La edición original del Diario de Historias se publica en: https://archivosybibliotecasenlinea.wordpress.com/