ADABI - La historia de la Universidad Nacional a través de sus archivos, una muestra...



 

 

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El pasado jueves 26 de julio, se realizó, en las instalaciones de la Biblioteca José Lorenzo Cossío y Cosío, la charla denominada La Universidad Nacional de 1933 a 1944 desde sus archivos. Una nueva visión. La maestra Celia Ramírez López, fue la encargada de realizar una breve e interesante síntesis de la investigación plasmada en su libro Crisis política y consolidación académica: la Universidad de 1933 a 1944.

Siendo la historia de la Universidad, su principal línea de investigación, la maestra Ramírez centro su charla en lo localizado en el Archivo del Consejo Universitario y las minutas sobre las reuniones del mismo, en donde afirma, fue su primer contacto formal con los archivos.

El Consejo Universitario, aclara, para aquellos que lo desconocen, es el órgano máximo de la Universidad y se conforma por el rector, el secretario general, los directores de las escuelas, facultades e institutos universitarios, y representes electos de  investigadores, profesores y alumnos. Y es a través de las minutas que se pueden conocer no sólo los discursos y tendencias de los universitarios “de entonces” sino hasta las actitudes y gestos de los participantes. En esta época se da el choque entre la posición socialista del gobierno federal en lo tocante a la educación y la visión que se tenía de la Universidad como un bastión de reaccionarios, postura que la ponente trató de desmentir a través de los diversos documentos hallados en el Archivo del Consejo Universitario. El entonces secretario de Educación, Narciso Bassols, declaró que la Universidad solo emitía “patentes” de corso a sus egresados, considerándola inútil para el pueblo, además de que el gobierno dejó de dar el subsidio para pagar la operatividad de la ahora Máxima Casa de Estudios, lo que llevó al rector a buscar otros ingresos para compensar el faltante.

El Estado mexicano, presidido por Lázaro Cárdenas se encaminó a un patrón “socialista” en el que la educación formaba una parte importante, y ello trajo consigo el cambio de modelo; dentro de una sociedad predominantemente católica, las familias prefirieron enviar a los cursos de extensión universitaria a sus hijos que al equivalente establecido por la Secretaría de Educación. El gobierno de Cárdenas cuestionó insistentemente el papel de la Universidad acusándola de burguesa, aunque los profesores a veces no tenían ni salario que recibir.

Los diversos rectores que transcurrieron entre 1933 a 1944, Medellín Ostos, Gómez Morín, Aragón, Ocaranza, Chico Goerne, Baz, De la Cueva y Brito, fueron sorteando la situación, especialmente la financiera y la temática de la relación social de la universidad con la clase trabajadora. Todo esto puede ser revisado en las minutas del Archivo del Consejo Universitario y con ello desmitificar y aclarar la posición de la Universidad, no sólo en esta etapa, sino en otras tantas que han sido decisivas para la máxima casa de estudios de México.

Finalmente, afirmó que este periodo de la universidad muestra una etapa muy interesante de la política del país, y afirma que la institución cumple una función que le es delegada por el Estado, el cual, se ve en la obligación de subsidiarla. Y concluyó que los universitarios de la época, desde sus diferentes trincheras y estilo y con sus diferentes acciones se negaron a la exclusión de dicha institución del proyecto educativo nacional, sobre todo durante la época postrevolucionaria, logrando mantener el carácter de la universidad pública, nacional y autónoma que hasta hoy día ostenta.

Los comentarios giraron en torno a la situación educativa de las generaciones más recientes, el papel de las escuelas rurales en la presidencia de Cárdenas, el costo de ir a la Universidad a mediados del siglo XX y la relación de la figura del servicio social y su incidencia en la vida de las distintas regiones de México.