ADABI - La charrería, patrimonio cultural de México



 

 

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La decimocuarta tertulia de Adabi tuvo como invitado a Pedro Pallares Guerrero que introdujo ante un numeroso público la trayectoria histórica del deporte nacional mexicano.

El licenciado Pallares se ha destacado por la divulgación de la charrería a través del programa radiofónico "A la usanza charra", que se transmite, inclusive en dos radiodifusoras de Denver, Colorado.

La charla inició con un breve sondeo del conocimiento de la charrería entre los asistentes y el costo que implica difundir este deporte por distintos medios.

Acto seguido se hizo una introducción de cómo es que llega el ganado caballar al continente americano y como se desplegó la primera demostración ecuestre en la entonces Villa de Veracruz, haciendo una relación de la función del caballo dentro de la vida novohispana, en donde pocos tenían el privilegio de montar a caballo, hasta que el virrey Luis de Velasco da permiso a los naturales de la hacienda de Santa Lucía usar un caballo para sus faenas de campo, a condición de que portaran una vestimenta de cuero y monturas que se diferenciaran de las usadas por los españoles.

Ya en el siglo XIX, la figura del chinaco se asocia directamente con las faenas campiranas y da el primer antecedente del traje de charro contemporáneo.

Acto seguido el ponente explicó, a partir de una serie de fotografías antiguas, las denominadas "faenas de campo" que se transformaron en las suertes o partes de una charreada: coleadero, manganas, jineteo de toros y caballos.

Tras un breve repaso por la charrería en la etapa revolucionaria, se mencionaron los elementos cotidianos de uso charro como son la silla de montar y la reata hecha de fibra de maguey.

De igual manera se abordaron los temas del charro en la época del cine de oro mexicano y la escaramuza como la parte femenina de la charrería, entre las que se incluyó la evolución del vestido de china poblana; asimismo se invitó a los asistentes a conocer el Museo de la Charrería, en donde se exhibe actualmente una de las sillas de charro utilizadas por el otrora emperador de México, Maximiliano I.

La tertulia finalizó con una serie de preguntas al respecto de cómo incorporarse a la vida charra en la Ciudad de México, así como un recuento de los lienzos que se hallan en las distintas delegaciones de la demarcación.