Voces de la memoria
Boletín número 78. Nueva época

 
   

 

Abril 2019


Diario de Historias. Crónicas de viaje por archivos y bibliotecas

 

Abril de 2019. Año 7, número 4

 

El pasado 3 de marzo en la Feria del Palacio de Minería, el Comité Mexicano de Memoria del Mundo llevó a cabo la entrega de Certificados al Registro Regional para América Latina y el Caribe y al Registro Nacional del Programa. La reseña puede consultarse en el Boletín de prensa publicado por la Feria: http://filmineria.unam.mx/feria/40fil/boletin247.html

 

En representación del Comité Regional para América Latina y el Caribe (MOWLAC) se dieron algunos ejemplos del total de 186 inscripciones inscritas a la fecha en el Registro Regional, como muestra significativa del origen común de nuestras historias compartidas, generadoras de identidad y creación.

 

Para comenzar, se resaltaron dos de los registros más contrastantes por el tipo de soporte (en piedra y formato digital) que se han aceptado: las inscripciones mayas en piedra, de Quiriguá, Guatemala y el archivo digital creado por el Departamento de Antropología de Harvard, que es una base de datos que contiene el desciframiento, hecho por expertos de distintos países, de los nudos de los hilos Khipu, antiguo sistema contable del Perú.

 

Sobre las raíces heredadas de nuestras culturas originarias se mencionaron los libros en lenguas indígenas de la Biblioteca pública de Jalisco; el Primer catecismo en papiamento del Archivo Nacional de las Antillas Holandesas en Curazao o libros bolivianos que registran lenguas ya extintas.

 

De los testimonios sobre la colonización española, holandesa, inglesa, francesa o portuguesa en América, se hizo referencia a las actas (casi intactas) del Ayuntamiento de la Habana en casi cinco siglos: del XVI al XIX, así como a la Correspondencia de Virreyes del Archivo General de la Nación de México, que contiene cartas oficiales escritas por los gobernantes de Nueva España, Nueva Granada, el Virreinato del Perú o las islas del Caribe.

 

Del periodo colonial se resaltaron los testimonios sobre la presencia de esclavos de origen africano en el Caribe inglés, español u holandés, incluyendo un libro de bautizos de esclavos, fechado en el siglo XVII en Santo Domingo o el registro de esclavos africanos que trabajaron en las minas de potosí en Bolivia, a 4,000 metros de altura sobre el nivel del mar.


Se hizo mención también a los acervos botánicos, en los que se registran especies endémicas, por ejemplo, en los reportes de las expediciones científicas realizadas en los Andes, localizadas en acervos de Bolivia, Ecuador o Perú, al igual que otras colecciones brasileñas sobre las exploraciones en el Amazonas.

 

En cuanto a la lucha por nuestras independencias latinoamericanas y caribeñas, se dieron como ejemplos los documentos de la separación de Costa Rica y Centroamérica de la Corona Española (1821-1822) o los archivos de Simón Bolívar y Francisco de Miranda ubicados en Venezuela.

Otros emblemas de nuestro pasado común, como son el Canal de Panamá, se sumaron al Registro Regional con documentos sobre la contratación de trabajadores indígenas o afrocaribeños en su construcción y el Boletín editado por la compañía francesa que invirtió en la primera etapa de su edificación.

 

Entre los íconos incluidos en la Memoria del Mundo Regional también se destacó a los acervos cinematográficos: uno de ellos, las filmaciones originales de la Revolución Mexicana bajo custodia de la Filmoteca de la UNAM; otro: la expresión colorida y caribeña de los carteles cubanos de la Cinemateca Nacional; otro más: los acervos fílmicos de la compañía Colombiana de Los Acevedo, que grabaron el momento en que Carlos Gardel se subió al avión, en el que perdió la vida.

 

En más temas, se mencionó la música: las grabaciones originales de Carlos Gardel, las composiciones de Julián Carrillo o el registro de Música colonial americana, inscrito por Bolivia, Colombia, México y Perú, que incluyó partituras del archivo Arzobispal de Oaxaca.

 

En los reconocimientos que ha hecho el Registro Regional a colecciones del siglo XX, están los documentos de la explotación del estaño en Bolivia, insumo que abasteció la demanda durante la Segunda Guerra Mundial; igualmente los documentos de la comunidad judía (Askenazi) en México o de los de judíos e israelitas que llegaron a Bolivia en la Segunda Guerra Mundial, ayudados por el Industrial Minero Mauricio Hochschild.

También se hizo referencia a otros acervos registrados, como los de Hugo Brehme, Carlos Chagas, Oscar Niemeyer, Rubén Darío, Paulo Freire, Salvador Salazar Arrué, Petrus Donders, Francisco Curt Lange.

 

Finalmente se comentó que a partir de su creación, el Comité Regional ha sumado inscripciones de Argentina, Chile, Brasil, República Dominicana y Paraguay, de documentos y archivos de las dictaduras militares del siglo XX, que contienen evidencias sobre violaciones a los derechos humanos, como las que se documentan en el expediente de Rosendo Radilla de la Suprema Corte de Justicia de México, registrado a nivel regional, cuyo caso se presentó en la Corte Interamericana de Derechos Humanos y obligó al estado mexicano a resarcir el daño por su desaparición forzada.

 

Por último, se mencionaron los acuerdos de Paz originales, firmados en Guatemala; el Tratado de Tlateloco (del Acervo Histórico Diplomático de Relaciones Exteriores de México) para proscribir las armas nucleares y los que se firmaron recientemente en este siglo XXI, entre el Gobierno de Colombia y las FARC.

 

Después de haber dado este panorama sobre los registros inscritos en América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo, se informó a los asistentes que este año 2019 el Comité MOWLAC acordó seguir el proceso de revisión del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO, a fin de reflexionar sobre la dirección a seguir en los próximos años. Por esta razón, será hasta el 2020 que el Comité reabrirá su convocatoria para recibir postulaciones al Registro Regional.

 

También se anunció que el próximo mes de septiembre, en la ciudad de la Paz, Bolivia, el MOWLAC celebrará su reunión anual e invitará a participar a los representantes de los Comités Nacionales de Memoria del Mundo en América Latina y el Caribe, para reflexionar sobre lo andado, hasta ahora, a fin de orientar el futuro en nuestra región en materia de registro, preservación y difusión del patrimonio bibliográfico y documental bajo resguardo en las instituciones de la Memoria: archivos, bibliotecas, museos, universidades e instituciones públicas y privadas de cualquier orden.